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Chicha Enamorada

Chicha Enamorada


El maíz morado, utilizado tradicionalmente para esta bebida, es difícil de encontrar, así que aquí tienes una versión que puedes disfrutar durante el final del verano y el otoño, cuando puedes crear el color con moras frescas (o en otras épocas del año usando congeladas). - Martín Morales, autor de Andina

Ingredientes

  • 1 mazorca de maíz morado o mazorca de maíz y 200 g de moras
  • 4 trozos pequeños de piel de piña
  • 1/2 manzana, sin pelar y cortada en cubitos
  • 1/2 membrillo, sin pelar y cortado en cubitos
  • 1/2 taza de jugo de naranja recién exprimido
  • 1 diente
  • 1 rama de canela
  • 6-8 cucharadas de yacón o jarabe de arce, más extra al gusto, si es necesario
  • Jugo de 1 lima, más rodajas de lima, para servir

Porciones2

Calorías por porción1089

Equivalente de folato (total) 371μg93%

Riboflavina (B2) 0,9 mg 55,8%


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero después nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


Amor por un hombre casado

Mi nombre es Leticia y soy de Panamá. No sé cómo contarles mi confesión. Pero es algo que me tiene con vergüenza y me gustaría que me aconsejaran.

Bueno, les voy a contar lo que hice:

Hace poco tiempo vino a predicar un pastor invitado a mi iglesia. Él es un hombre muy guapo.

Ese día durante la predica, él declaró que estaba casado y que tenía además tres hermosos hijos. Todo hasta este punto está muy bien, pero nuevamente mis pastores lo invitaron a predicar.

Puedo decirles que es un varón de Dios, nunca más supe de él, hasta que un día por el MSG (Messenger), él me envió una invitación. Obviamente, yo lo agregué a mi lista de amigos.

Empezamos a hablar y nos hicimos amigos. Hablábamos de Dios y cosas triviales. Pero un día me pidió mi número telefónico… y me empezó a llamar.

La ciber relación continuó. Todo estaba muy bien, hasta que un día me dijo que él estaba enamorado de mí: me dijo que conmigo se sintió bien, y esto me impactó mucho.

Impresionada, le dije que éramos hermanos en Cristo, y ya. Pero seguimos hablando y, después de un tiempo… él me empezó a gustar.

Amigos, ya no sabía qué hacer… él tiene una familia. Sin embargo, una noche nos encontramos y hablamos. Él me dijo que quería estar conmigo, pero que no podía dejar a sus hijos. Además, me dijo que su esposa no le importaba porque él ya no la ama… y me besó.

Respondí a ese beso y quedamos en que nada pasaría. Traté de alejarme de él, pero volvimos a hablar y acordamos encontrarnos.

En el encuentro siguiente nos besamos otra vez. Él quería tener intimidad conmigo, pero Dios no incluyó lo incluido. Paré lo que estaba sucediendo, pero… él comenzó a tratarme diferente y eso me dolía.

Después seguimos hablando, y él me seguía diciendo que tuviéramos intimidad. Me hablaba de lo lindo que íbamos a hacer el amor. Yo no le respondía a eso, pero sus palabras me seducían, y no les niego que anhelé que eso pasara.

El pastor me mandaba fotos íntimas y me pidió que le enviara algunas mías pero jamás pude hacerlo. Aunque… yo a él sí se las pedía y me él las enviaba. Un día, él me pidió muy en serio una foto, y yo le mandé fotos falsas…

Al final, él me ha dejado. Dice que él ama a Dios y que todo está mal. Él no quiere dejar a sus hijos. Yo no sé si me enamoré. Sin embargo, sólo sé que me duele el haber pecado y lamento lo que me ha ocurrido con este hombre.

Nada pasó entre él y yo, sólo los besos. Ahora él me desprecia y ya no quiere hablar conmigo.

Yo soy una chica de mi casa. Mis padres no saben nada de lo que ha pasado, de hecho, nadie lo sabe.

Me duele tanto su rechazo, pero jamás permití que nada más pasara entre nosotros. Aunque les confieso que estuve tentada, pero amo a Dios, y por Él no lo hice. No le fallaré más.


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